En la Casa Fratelli Tutti recibimos una visita muy especial: un grupo de residentes de hogares para personas con discapacidad intelectual de la Asociación Círvite compartió una mañana de amistad, encuentro, solidaridad e inclusión.
Durante la jornada, pudieron conocer la casa y los servicios que allí ofrecemos, conversar y pasar juntos un rato muy agradable. Además, preparamos entre todos unas riquísimas tartas «para endulzar la vida» de los amigos que acuden semanalmente a nuestro Comedor Fratelli Tutti, un espacio que reúne cada semana a unas 80 personas en situación de vulnerabilidad, muchas de ellas sin hogar.
Fue también una ocasión para recordar que todos podemos hacer algo bello por los demás. En Sant’Egidio creemos que ninguna persona es demasiado pequeña o demasiado frágil como para no poder ofrecer amistad, ayuda o esperanza.
La solidaridad no pertenece solo a quien “tiene más” o está mejor, sino que nace de reconocer que cada persona posee una riqueza humana única y dones valiosos que puede compartir. Estos encuentros nos hacen descubrir que la solidaridad y la fraternidad crecen cuando las personas encuentran espacios para hacerlas realidad de maneras concretas.
La jornada dejó momentos sencillos pero llenos de significado: cocinar juntos, conversar, preparar algo pensando en otros. Pequeños gestos que ayudan a construir una cultura de fraternidad y muestran que también las personas con discapacidad pueden ser protagonistas activas de la solidaridad y del cuidado.
Al ver las imágenes de la Navidad con Sant’Egidio y de la gran mesa sin fronteras que reunió a más de mil personas en Madrid, muchos de los amigos de Círvite se emocionaron profundamente. No dejaban de repetir “qué bonito, qué bonito” mientras descubrían los rostros y testimonios de tantos amigos acogidos en las diferentes comidas navideñas. Agradeciendo el clima de cercanía y acogida que vivieron durante la jornada, algunos comentaban espontáneamente:
«Qué amables y cariñosas son todas las personas en esta casa”.
La Asociación Círvite trabaja desde hace años acompañando a personas con discapacidad intelectual y a sus familias, promoviendo su autonomía, inclusión y participación activa en la sociedad. A través de programas de formación, oportunidades de empleo y apoyos adaptados, la entidad ayuda a que cada persona desarrolle al máximo sus capacidades y avance hacia una integración más plena en la sociedad.



