Las religiones mundiales elevaron «el grito de la paz», en un momento de gran tensión

La 36ª edición del Encuentro Internacional de Diálogo y Oración por la Paz culminó este martes 25 de octubre con una solemne e inspiradora ceremonia, que elevó al cielo «El Grito de la Paz» desde las diferentes confesiones religiosas y congregó a personalidades de la política mundial, académicos, humanistas y representantes de la sociedad civil que desde fuera del Coliseo de Roma, pedían ¡PAZ! a voces y con pancartas con esta palabra en diferentes idiomas.

Al término de tres días de diálogo, mesas redondas y encuentros, el Papa Francisco, invocó el «ius pacis», el derecho a resolver los conflictos de forma pacífica. Asimismo suplicó «no seamos neutrales, elijamos la paz, no nos resignemos a la guerra».

«A la gente de a pie le pido que no se deje contagiar por la lógica perversa de la guerra, no caigamos en la trampa del odio al otro».

Por su parte, Marco Impagliazzo, presidente de la Comunidad de Sant’Egidio, dijo que «hay caminos de paz, pero hay que vislumbrarlos, señalarlos, abrirlos, recorrerlos», recordando que a lo largo de los últimos 36 años la oración y el trabajo activo por la paz han logrado dar la vuelta a situaciones que parecían imposibles. En referencia al riesgo de una guerra nuclear, afirmó:

«Hace falta pasión e imaginación alternativa a la situación actual que está dramáticamente bloqueada, también porque estamos al borde de una catástrofe aún mayor».

Por su parte, el desgarrador testimonio de la nigeriana Esther Iweze, superviviente de los campos de refugiados de Libia, que llegó a Europa gracias a los Corredores Humanitarios de Sant’Egidio después de sufrir todo tipo de violencia y maltratos dejó clara la importancia de seguir salvando vidas, porque «muchas personas están hoy en peligro de muerte», mientras que la argentina Alicia Peressutti nos aceró al horror de la trata de personas.

Al término de la ceremonia, se leyó y se entregó a los líderes religiosos el «Llamamiento por la Paz 2022«, que invita a activar las negociaciones que conduzcan a soluciones justas para una paz estable y duradera, «antes de que sea demasiado tarde».

Estamos ante una encrucijada: ser la generación que deja morir el planeta y la humanidad, la que acumula y comercia con armas, en la ilusión de salvarse de los demás, o en cambio la generación que crea nuevas formas de convivencia, no invierte en armas, abolió la guerra como instrumento de resolución de conflictos y detuvo la explotación anormal de los recursos del planeta.

El encuentro de diálogo y oración por la paz, que cada año organiza la Comunidad de Sant’Egidio, llega en un momento convulso, marcado por el regreso de la guerra en Europa que tantas víctimas, destrucción y desplazamientos forzados está causando en el sufrido pueblo de Urcania y por la creciente amenaza del uso de armas nucleares en una peligrosa escalada del conflicto. Por eso, este es un momento decisivo para aglutinar los deseos de paz de pueblos y culturas y enviar un mensajes de esperanza y confianza hacia un futuro que debemos construir juntos desde la fraternidad humana.

En la asamblea inaugural del encuentro que llevaba por lema «El grito de la Paz», participaron junto a Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de Sant’Egidio, el presidente de Italia, Sergio Mattarella, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, el cardenal Matteo Zuppi, quien preside la Conferencia Episcopal italiana, el Rabino Jefe de Francia, Haïm Korsia y el secretario general de la Liga Mundial Islámica, Shaykh Muhammad bin Abdul Karim al-Issa. Desde Ucrania, también llegó un desgarrador y a la vez inspirador testimonio de Olga Makar, miembro de la Comunidad de Sant’Egidio en este sufrido país.

Hoy el «Espíritu de Asís»(en referencia al primer Encuentro por la paz convocado por el Papa Juan Pablo II en 1986 en Asís) ,es sinónimo de diálogo y amistad capaz de implicar a líderes de distintas religiones, políticos y a toda la sociedad en la construcción de la paz en todas las latitudes, en una vocación de paz sin fronteras que tanta falta hace en nuestro mundo.

Video Ceremonia final (ESPAÑOL)

Video de la Asamblea de Inaguración (ESPAÑOL)

Inauguración (Galería)

«La elección de los fuertes se llama paz»- Artículo de Andrea Riccardi

«La paz no es un sueño para los débiles e ingenuos. La paz es la elección de los fuertes. Esta fue la convicción expresada en Roma por los participantes del Encuentro Interreligioso de oración por la Paz, impulsado por la Comunidad de Sant’Egidio»

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