Un nuevo naufragio en el Mediterráneo ha vuelto a sacudir la conciencia de Europa. La tragedia, ocurrida en la noche de Pascua, ha dejado más de 70 víctimas mortales, cuyos nombres se suman a los de miles que han perdido la vida en los últimos días en distintas rutas migratorias.
Ante esta situación, la Comunidad de Sant’Egidio expresa su cercanía y condolencias a los familiares de las víctimas. Cada una de estas muertes no es un número, sino una historia, una vida truncada en la búsqueda de un futuro mejor. No podemos acostumbrarnos a estas tragedias ni limitarnos a observarlas con indiferencia.
Desde la Comunidad de Sant’Egidio hacemos un llamamiento urgente a las instituciones nacionales y europeas para reforzar las operaciones de rescate en el mar. Salvar vidas debe ser una prioridad, especialmente cuando tantas personas se encuentran en peligro en travesías marcadas por la desesperación y la falta de alternativas seguras.
Al mismo tiempo, es necesario promover vías de entrada regulares y seguras, que eviten que miles de personas se vean obligadas a arriesgar su vida en el mar. La migración no puede gestionarse únicamente desde la emergencia, sino también desde una visión humana y responsable que favorezca la acogida y la integración.
En este sentido, los Corredores Humanitarios, impulsados por la Comunidad de Sant’Egidio junto a otras organizaciones, representan una alternativa segura que no solo contempla la emergencia, sino también un itinerario de integración.. Este modelo, que lleva más de una década funcionando en varios países europeos, ha permitido la llegada segura a distintos países europeos de unas 10 mil personas, favoreciendo su integración desde el primer momento. Desde Sant’Egidio Madrid, esperamos y confiamos que pronto puedan autorizarse en España los Corredores Humanitarios y Corredores Laborales, que han transformado la vida de tantos migrantes y refugiados.